HBM: la memoria que alimenta a la inteligencia artificial

https://www.linkedin.com/feed/update/urn:li:activity:7475427559053144065

🚀 Hace unas semanas publiqué un artículo sobre el viaje de 40.000 kilómetros de un chip de IA (https://lnkd.in/eDg_3qk3), ese recorrido extraordinario que lleva a una GPU avanzada a cruzar medio planeta antes de acabar funcionando en un centro de datos. Pero hay una parte esencial de esa historia que merece capítulo propio, que es la memoria que necesita.

⚡La inteligencia artificial no vive solo de GPUs.  Una GPU puede hacer billones de operaciones por segundo, sí. Pero para entrenar o ejecutar un gran modelo de IA necesita mover cantidades gigantescas de información: datos, pesos, parámetros, activaciones. Y ahí aparece un cuello de botella clásico en computación, ya que no basta con calcular rápido; hay que alimentar al procesador con datos a la misma velocidad.

🧱 Aquí entra en escena la HBM, siglas de High Bandwidth Memory (https://lnkd.in/eEgFYtXR). No es una memoria cualquiera. Es una memoria cercana, rápida, apilada y con un ancho de banda descomunal. En lugar de colocar chips de memoria lejos de la GPU, como ocurre en arquitecturas más convencionales, la HBM se sitúa muy próxima al procesador, normalmente integrada mediante tecnologías de empaquetado avanzado 2.5D o 3D (https://lnkd.in/eKuJJh3U). Varias capas de DRAM se apilan verticalmente y se conectan mediante vías a través del silicio, las famosas Through Silicon Via (TSV: https://lnkd.in/erq6hBSQ).

🌉 El resultado es espectacular: distancias más cortas, menor latencia, más eficiencia energética y una autopista de datos capaz de mantener ocupada a la GPU.  Por eso, cuando hablamos de IA, no deberíamos imaginar solo un “cerebro” de silicio haciendo cálculos. Deberíamos imaginar un sistema completo, integrado por GPU, memoria HBM, interposer, empaquetado avanzado, refrigeración, energía y una cadena industrial global que los hace posibles.

🔥 La IA no necesita solo músculo de cálculo, necesita memoria, mucha memoria, situada muy cerca. Porque en la inteligencia artificial, no basta con tener cerebro, hace falta una memoria capaz de alimentarlo sin descanso.

Publicado por Ignacio Mártil de la Plaza

Soy Doctor en Física (1982) y Catedrático de Universidad (2007) en el área de Electrónica. Realizo mi actividad docente e investigadora en la Universidad Complutense de Madrid, de carácter marcadamente experimental, en el campo de la física de los semiconductores. Soy especialista en propiedades eléctricas y ópticas de estos materiales, así como en dispositivos electrónicos y opto-electrónicos basados en ellos, siendo mi principal objetivo en la actualidad el estudio de conceptos avanzados en células solares. Mi trabajo científico se concreta en los siguientes indicadores principales: soy co-autor de más de 160 artículos científicos publicados en revistas de alto impacto de ámbito internacional; he presentado más de 100 Ponencias en congresos internacionales; he participado y participo, como Investigador Principal o como miembro del equipo investigador, en 25 proyectos de investigación financiados con fondos públicos en concurrencia competitiva; he dirigido 7 Tesis Doctorales; finalmente, soy evaluador de publicaciones (“referee”) de 15 revistas científicas internacionales. Fuera del ámbito académico, tengo un blog personal de divulgación científica en el diario Público, (“Un poco de ciencia, por favor”); soy colaborador de El País, OpenMind, El Confidencial, El Periódico de la Energía, etc. En las Redes Sociales, tengo perfiles en Instagram, Twitter, YouTube y Facebook, en este último caso, con más de 775.000 seguidores.

Deja un comentario