La tarificación por horas del recibo de la luz: ¿hay motivos para alegrarse?

https://blogs.publico.es/econonuestra/2015/10/01/6877/
Hoy, día uno de octubre, se generaliza la aplicación a los consumidores del conocido como recibo de la luz con tarificación horaria. Este nuevo recibo entró en vigor el pasado mes de julio, pero las comercializadoras han tenido un período de adaptación que finaliza ese día. De acuerdo con la propaganda  del Ministerio de Industria y de su titular el Sr. Soria, este nuevo procedimiento de tarificación supondrá un ahorro para los consumidores.

Analizaré en este artículo la veracidad o falsedad de tal afirmación. Para ello describiré en primer lugar someramente cual es el proceso de formación del precio horario de la electricidad; después, a quién afecta directamente el nuevo recibo para finalmente extraer algunas conclusiones.

1. ¿Cómo se obtiene el precio de la electricidad?

El precio de la luz varía cada una de las 24 horas del día los 365 días del año, de manera que la luz cambia de precio 8.760 veces al año. Si alguien esperaba sencillez y claridad en el nuevo recibo, traigo malas noticias.

Ese precio se establece en el denominado mercado mayorista al que acceden tanto los productores de energía como los grandes compradores: las comercializadoras, que luego nos lo venden a los consumidores domésticos y la gran industria muy demandante de energía (Arcelor, Renfe). El precio para cada hora se obtiene tras casar las ofertas de venta efectuadas por los primeros y las de compra de los segundos. El proceso para cada hora de cada día se realiza el día anterior durante las primeras horas de la mañana y hacia las 20 horas de ese día están disponibles los precios del día siguiente, precios que se pueden consultar en la página web de OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía) que es el organismo responsable de la gestión económica del sistema eléctrico. Los precios en el mercado minorista, es decir, los precios a los que las comercializadoras nos venden con posterioridad la electricidad a los consumidores los ofrece en su página web el operador técnico del mismo, REE (Red Eléctrica de España).

El precio final de casación obtenido en el mercado mayorista es función de múltiples factores, siendo uno de los más determinantes la presencia o no de viento y por lo tanto de ofertas de energía eólica entrando en el mercado y en general, de algunas tecnologías renovables (solar fotovoltaica, solar térmica y mini-hidráulica, principalmente). Eso se debe a que esas energías no se pueden almacenar, por lo que sus productores, para asegurarse la venta de la energía, la ofrecen al mercado mayorista a coste cero, de manera que cuanta más energía renovable entre en la casación, más barato será el precio de la electricidad. He explicado con algún detalle las singularidades del sistema eléctrico español en un artículo publicado en este mismo blog.

Además de la composición del “mix” energético que integra cada hora del proceso y como regla general, el mercado eléctrico suele marcar precios más bajos en las horas de menos demanda (por la noche desde las 00.00 horas hasta las 12.00 horas) y más altos cuando hay más consumo (principalmente, la tarde y la noche hasta las 23.00 horas). Por todas las razones apuntadas, la consecuencia inmediata es que el precio de la electricidad negociada es diferente cada hora del día a lo largo de los 365 días del año.

En la siguiente figura, se muestra el precio final de la electricidad para el consumidor doméstico que se obtuvo el día 23 de febrero de este año, día que ha sido hasta la fecha uno de los más ventosos del año. Este precio final se obtiene sumando al precio casado en el mercado mayorista los numerosos conceptos que integran los costes regulados del sistema eléctrico:

Precio horario de la electricidad para los consumidores acogidos al contrato PVPC (línea naranja) para el día 23-II-2015. Se muestran también los precios de la conocida como tarifa nocturna y los del vehículo eléctrico. Fuente: REE

Como se puede apreciar en la gráfica, ese día hubo tres franjas horarias (de las 0.00 a las 7.30; entre las 14.30 y las 18.30 y entre las 22.30 y las 24.00) en las que el precio de la energía se situó por debajo de 0,10 €/kWh; dichas franjas están resaltadas por el color verde del fondo. En la primera de dichas franjas, la correspondiente a la madrugada, el precio se mantuvo en el entorno de 0,075€/kWh. Los valles observados en el precio se debieron a la fuerte presencia de energía eólica en esos momentos, tal y como se observa en la siguiente gráfica, que muestra el reparto por tecnologías de la energía producida ese día:

Reparto por tecnologías de la energía producida el día 23-II-2015. La energía eólica (franja central de color verde oscuro) supuso, en promedio para todo el día, cerca del 50% del total de energía producida. Fuente: REE

Con un contador inteligente y con tiempo disponible para estudiar la evolución de precios mostrada, el consumidor avezado habría conectado en las franjas horarias de precio más bajo algunos de los electrodomésticos que funcionan de manera ocasional (lavadora, lavavajillas, secadora) y habría sacado cierto partido a los menores precios de tales franjas, aunque en el caso de la franja con el precio más bajo, la de la madrugada, no es difícil imaginar que ningún consumidor se habría levantado a esas horas intempestivas para conectar sus electrodomésticos y reducir aún más su factura.

Por contraposición, en la siguiente figura se muestra el precio de la electricidad producida un día en el que el viento apenas sopló, el 15 de junio. Ese día se inyecto muy poca energía eólica en el sistema y el precio de la electricidad negociada estuvo comprendido entre 0,12 y 0,14€/kWh durante toda la franja horaria comprendida entre las 8.00 y las 24.00 horas. Incluso en la madrugada de ese día, el precio no bajo de 0,115€/kWh.

Precio horario de la electricidad para los consumidores acogidos al contrato PVPC (línea naranja) el día 15-VI-2015. Las energías renovables dieron cuenta de menos del 15% del total de energía producida en las horas centrales de ese día, situación que, en general, se ha repetido a lo largo de todo el verano. Fuente: REE

De los párrafos precedentes se deduce que aprovechar las ventajas de los bajos precios de la electricidad por parte de los consumidores no es algo inmediato ni automático, ya que dependerán de cada día y cada hora del día. Además, esas posibles ventajas afectan exclusivamente al coste de la energía, que en el recibo tiene un peso aproximado del 30% del total. Alrededor de otro 20% corresponde a impuestos, mientras que el 50% restante son los costes regulados del sistema, de manera que los potenciales beneficios influyen únicamente en la tercera parte del precio final de la electricidad.

2. ¿A quién afecta la tarificación horaria?

Evidentemente, a todos aquellos consumidores que dispongan de un contador inteligente (es difícil saber cuántos hay; según las fuentes del sector, unos 11 millones). Si es el caso, a partir del próximo día uno de octubre las comercializadoras estarán obligadas a calcular el precio en función del consumo que se realice cada hora. Además del contador, será necesario tener la tarifa regulada conocida desde el año pasado como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), tarifa que con anterioridad se denominaba Tarifa de Último Recurso (TUR). La tarifa PVPC es la que tienen todos aquellos que dispongan de potencias contratadas inferiores a 10 kilovatios (kW), que somos la gran mayoría de los consumidores domésticos.

3. ¿Cómo beneficiarse de la tarificación horaria?

Se pueden aprovechar las ventajas del recibo por horas siguiendo cada día el procedimiento que detallo a continuación:

  1. Consultar el día anterior, a partir de las 20.00 horas, el precio negociado en el mercado diario en la página web de REE.
  2. Estimar el consumo que se va a realizar con los electrodomésticos que se piensan utilizar el día siguiente.
  3. Determinar la hora óptima de conexión de los electrodomésticos a la vista de la información recabada en el paso b)
  4. Posteriormente, como dice magníficamente #luzporhoras, para aprovechar de verdad el nuevo recibo, “Hágase con una calculadora, un ingeniero y cuatro teólogos” y ponga velitas a algún santo a ver si hay suerte.
  5. Si tras todas estas operaciones, teólogos incluidos, algo no ha quedado claro, sugiero consultar el video “el cafelito”, que ilustra con un ejemplo muy clarificador el funcionamiento del recibo de la luz por horas.

En resumen, el recibo por horas puede llegar a suponer un ahorro en el precio de la electricidad, pero el procedimiento para lograrlo es tan complejo y necesita de tal cantidad de destrezas y de tiempo que al final la inmensa mayoría de los consumidores desistirán de aplicarlo. De hecho, el simple hecho de comprobar si la facturación  de cada mes está bien hecha será un proceso tedioso y no exento de dificultades, ya que el distribuidor tiene la obligación de facilitar a cada uno de sus clientes el consumo efectuado durante todas y cada una de las horas de cada mes, de manera que habrá que consultar los datos del precio de la electricidad cada una de las 24 x (30 o 31) = (720 o 744) horas del mes correspondiente, ponerlas en una hoja de cálculo y cotejarlos con los valores publicados cada día por REE.

Los ahorros minúsculos que puede aparejar la tarificación horaria no van a compensar lo más mínimo el fuerte incremento que lleva experimentando el precio de la electricidad a lo largo de este año, cuyas causas hay que buscarlas en la continua subida de los costes regulados del sistema eléctrico, consecuencia de la reforma del mercado eléctrico puesta en marcha por el actual gobierno del Partido Popular.

El refranero español es muy sabio y tiene uno especialmente adecuado para el nuevo recibo: “Para este viaje no se necesitan alforjas”.­­­­­­­­­­­­­­

Publicado por Ignacio Mártil de la Plaza

Soy Doctor en Física (1982) y Catedrático de Universidad (2007) en el área de Electrónica. Realizo mi actividad docente e investigadora en la Universidad Complutense de Madrid, de carácter marcadamente experimental, en el campo de la física de los semiconductores. Soy especialista en propiedades eléctricas y ópticas de estos materiales, así como en dispositivos electrónicos y opto-electrónicos basados en ellos, siendo mi principal objetivo en la actualidad el estudio de conceptos avanzados en células solares. Mi trabajo científico se concreta en los siguientes indicadores principales: soy co-autor de más de 160 artículos científicos publicados en revistas de alto impacto de ámbito internacional; he presentado más de 100 Ponencias en congresos internacionales; he participado y participo, como Investigador Principal o como miembro del equipo investigador, en 25 proyectos de investigación financiados con fondos públicos en concurrencia competitiva; he dirigido 7 Tesis Doctorales; finalmente, soy evaluador de publicaciones (“referee”) de 15 revistas científicas internacionales. Fuera del ámbito académico, tengo un blog personal de divulgación científica en el diario Público, (“Un poco de ciencia, por favor”); soy colaborador de El País, OpenMind, El Confidencial, El Periódico de la Energía, etc. En las Redes Sociales, tengo perfiles en Instagram, Twitter, YouTube y Facebook, en este último caso, con más de 775.000 seguidores.

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